1 de diciembre de 2017

Retrocediendo en el tiempo con Juan de Vilar

 Llegar a Vilar es ser siempre bien recibido, Juan siempre tiene tiempo para charlar
 y mostrar los encantos del pasado que son el presente. Esta es su "Lareira", como
 él la llama, un lugar que antaño era el lugar donde se reunía toda la familia.
 Allí se comía, se juntaban los vecinos y se charlaba, se hacía vida al retornar de los trabajos.
Juan sigue encendiendo su lareira en invierno aunque ya casi no queden vecinos en Vilar.
Me muestra el utensilio con el que se asan las castañas llamado "Cachela", un
 tambor metálico agujereado, que se pone sobre el fuego y con una varilla que lo
 atraviesa se le da vueltas para remover las castañas mientras se van asando.
El suelo de la cocina tiene piso de madera y la lareira está en el centro de la habitación. La lareira está construida sobre una capa de barro que aisla termicamente y sobre este colocados pedazos de pizarra en vertical, sobre ella se enciende la lumbre. Las paredes son de piedra y el techo de madera en forma de cuña usado seguramente como sequeiro para secar las castañas. Juan aprovecha también para secar los productos derivados de la matanza y las uvas hasta que se quedan como las pasas.....
 doy fe que están muy buenas.
En las lareiras había un utensilio llamado "Morillo", es una pieza de hierro con una barra horizontal y dos verticales donde se apoyaban los troncos para arder. Otro utensilio indispensable es el "Burro",  una viga de madera que gira sobre si misma apoyada sobre otra viga vertical, este artilugio gira sobre la lareira, tiene una cadena y un gancho de hierro colgados y servían para sujetar el "Pote" sobre el fuego o también el tambor de asar las castañas. 
Del alzadero todavía cuelgan sartenes totalmente artesanales hechas por el padre
 de Juan hace muchos muchos años, la calidad es tan buena que todavía están en uso.
 En todas las casas había arcas, llamadas "Artesas" en Galicia, en ellas se guardaban
 los alimentos para preservarlos, también se usaban para amasar el pan o guardarlo.
 Juan todavía sigue utilizando estas antiguas piezas de museo como si el tiempo
 no hubiese pasado. Es una autentica joya que todavía se preserven espacios con
 tanto encanto como este un lugar, un lugar en el que tuve ocasión de revivir
 el pasado, estar cerca del fuego charlando y comiendo como antaño.
Juan muchas gracias como siempre por tu hospitalidad.
Un fuerte abrazo.
Ceabamos na cociña. Faguiamos unha gran fogueirada con gavelas de toxos,
rachós de carballo e cozas. No cano da cheminea, aulaba o vento coma un lobo. 
Coas ventaladas viñan grandes folepas. ¡Probe de quen andivese pola serra!
Anxel Fole "A lus do candil"

2 comentarios:

Que entrada tan hermosa y tan llena de sentimiento, sigue así. No cambies nunca. Un besazo
 
Muchas gracias Chus. Un abrazo
 

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